Durante más de tres décadas, he recorrido cada rincón de Colombia acompañando a empresas, emprendedores y familias en el desarrollo de sus productos lácteos.
Cada planta, cada taller y cada proyecto me han enseñado que detrás de un buen queso o un dulce de leche perfecto, siempre hay pasión, disciplina y amor por lo que hacemos.
Las asesorías no solo me han permitido compartir conocimiento y mejorar procesos; también me dieron la oportunidad de construir una vida digna para mi hijo y de conocer el país a través de su gente trabajadora, sus sabores y su diversidad. Cada experiencia ha sido un aprendizaje que hoy se traduce en compromiso, calidad y gratitud.
En Asesoría Láctea Colombiana seguimos trabajando con el mismo propósito que me motivó desde el inicio: fortalecer la industria nacional desde el conocimiento, la innovación y el respeto por nuestras tradiciones.